POR: DIANA LUCIA BENITEZ AVILA Tenía en mi mente la idea fantástica de llegar a la luna y ver estrellitas, pero que va! Puro cuento, eso fue cómo un autogol en el primer minuto del partido, puro tilín tilín y nada de paletas… Peor que una invasión de muertos vivientes donde solo van por el ‘’cerebro’’, así fue ese viernes social. No sirvió usar el liguero negro y ajustado que llevaba, pues a ‘’Hulk’’ Juan Pablo Montoya le quedo chiquito, fue como meterle los cambios bruscamente a un carro y de primera pasó a cuarta; ¡qué horror!. Hasta el nombre del motel parecía salido de una historieta japonesa, todo fue pura ficción, ni las tres horas fueron suficientes para tan desagradable momento, el aire acondicionado se quedó sin encender ya que el frio del instante me congeló hasta los huesos. Ya se perdió la sutileza de las caricias y el eterno reposo de los cuerpos a término medio, es más, ya ni siquiera se sabe besar cual Romeo a su Julieta, ni siquiera se interesa por ...